lunes, 24 de mayo de 2010

HENRI MICHAUX

ETAPAS

Antaño yo tenía mi desdicha.Los malos dioses me la han arrebatado.Se dijeron entonces: "En compensación le daremos alguna otra cosa.¡Sí,sí!Es absolutamente necesario que le demos otra cosa."
Y yo mismo,al principio,no vi sino esa otra cosa y estaba casi contento.Sin embargo,me habían arrebatado mi desdicha.
Y como si esto no fuese bastante me proporcionaron un trampolín.Ahora bien,yo,que había dado tantos falsos pasos,me puse contento.El trampolín era cómodo,pero...saltar desde él,imposible.
Y como si esto no fuese bastante,me arrebataron mi martillo y mis utensilios.El martillo fué reemplazado por otro más liviano y éste a su vez por otro más liviano aún,y así sucesivamente,y mis utensilios desaparecieron uno tras otros,y también los clavos.Cuando pienso cómo pudo haber ocurrido esto,me quedo,todavía ahora,boquiabierto.
Después me arrebataron mis trapos,mis botellas rotas,todos los despojos que poseía.
Y todavía,como si esto no fuese bastante,me arrebataron mi águila.Esa águila tenía la costumbre de treparse sobre un viejo árbol muerto.Ahora bien,lo arrancaron a éste también para plantar en su reemplazo árboles vivos y vigorosos.Y el águila no volvió.
Me arrebataron también mis relámpagos.
Me arrebataron mis uñas y mis dientes.
Y me pusieron un huevo para empollar.


NOSOTROS

Nada en nuestra vida ha andado muy derecho.
Derecho como para nosotros.
Nada en nuestra vida se ha consumado a fondo.
A fondo como para nosotros.
El triunfo,la corona.
No,no,esto no es para nosotros.


Asir en cambio el vacío entre las manos,
cazar la liebre,descubrir al oso,
golpear animosamente al oso,herir al rinoceronte,
ser despojado de todo,puesto en el trance de sudar
su propio corazón;
otra vez arrojado al desierto,obligado a formar allí
su ganado,
un hueso por aquí,un diente por allí,más allá un cuerno.
Esto sí es para nosotros.


Pensar que las siete vacas gordas nacen en este momento.
Ellas nacen,pero no seremos nosotros quienes las ordeñaremos.
Los cuatro caballos alados acaban de nacer.
Han nacido.Sueñan solamente en volar.
Difícil se hace retenerlos.Llegarán hasta los astros estos animales.
Pero no es para nosotros que los llevarán allí.
Para nosotros, las sendas de los topos,las de la grillotalpa.
Entre tanto hemos llegado a las puertas de la Ciudad.
De la Ciudad-que-cuenta.
Estamos ya en ella,no cabe duda.Es ella.Es ciertamente
ella.
¡Lo que hemos debido sufrir para llegar!...y para
partir.
Fué preciso desenredarse lentamente,haciendo trampas,
de los brazos que nos ligaban al pasado...


Pero no seremos nosotros quienes entraremos.
Serán los muchachos ¡aquí estoy yo! verdegueantes y
audaces,los que entrarán.
porque lo que es nosotros no entraremos.
tampoco iremos más lejos. ¡Stop!,no más lejos.
Entrar,cantar,triunfar,no,no,esto no es para nosotros.

Henri Michaux



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